sábado, 2 de diciembre de 2006

Una Madrugada..

Solia escribir cosas sin saber si en realidad las sentía,
solia caminar y caminar sin estar seguro de que te alcanzaría,
gustaba callar y vivir al contemplar tu silencio vacio
de noches tristes de otoño en noches frias de invierno...

Solia buscarte solo para ver tu sonrisa
sin imaginar que sería luego aquella una dulce tristeza,
me alejaba de tu vida sin extrañar mi presencia
no habian sueños que seguir ni caminos que caminar
el fuego agonizaba en mi alma sin existencia...

Solo seguía las huellas de nuestros pasos olvidados
de noches en sueños, de momentos sin tiempo
de corazones fusionados desafiando el mundo entero
llenos de deseo y de extraños sentimientos
perseguidos solo por sentirse como sí mismos...

En noches como esta solia recordar tu mirada en mis ojos,
fija como una lejana estrella y cerca en un aura eterea,
y cerraba mis ojos para sentir el calor de tu rostro,
y la veia desvanecerse al caer la lluvia tras tus ojos
y solo te abrazaba solo para pedirte que no te alejaras...

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